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martes, 8 de abril de 2025

 

 La frase soñada . 

Breve relato-

 La noche del sábado para amanecer el domingo me había acostado como siempre a las diez de la noche pero no podía dormir bien quizás por lo que esa noche comí. No recuerdo mucho si tuve pesadilla o qué cosa soñé, sin embargo, hubo un evento que no pude pasarlo desapercibido y fue una frase que tuve que haberla soñado o no sé si fue que la leí en alguna parte y mí mente subconsciente la afloró cuando desperté esa madrugada y tomé mi recuadro de notas del teléfono y la anoté. La frase era la siguiente: 

"El dolor es el coraje de la perfección".

 Revisando está frase la encontré que la relacionaban con el Islam. Pero si nunca leí el Islam ni menos practicaba tal religión. Esto fue justo lo que la inteligencia artificial lo definió: "Visión general creada por la IA “El dolor es el coraje de la perfección” es una idea que se relaciona con la respuesta del Islam al sufrimiento y el dolor. 

 Luego de leer esta respuesta de la IA me puse a cavilar. Tal vez tenga razón porque he sufrido instantes y momentos dolorosos. Y mi espíritu ha tenido fracasos y caídas como cuando cae una fruta y se estropea en el suelo. También me he estropeado mucho con accidentes verbales y miradas de causas extraviadas. Todo esto lo escribo hoy martes a las 2:52 minutos de la tarde porque deseo saber si esta frase antes fue escrita por alguien o fue mi revelación onírica quien me la puso en los labios esa madrugada . Estoy en el mes de abril pronto a mi cumpleaños a saber si la frase es mía o le pertenece a alguien más. Es que estoy temiendo que lo que leo pueda ocasionarme ciertos problemas de plagio involuntarios.

 Y no sea que quede en ridículo cuando vaya a tomarme un café en el cafetín de Manolo y alguien me llame plagiador volátil onírico. 

 

 Rafael Deliso 

8 de abril 2025

 Uruguay.

 


 

miércoles, 7 de abril de 2021

SOLSTICIO DE VERANO.


 SOLSTICIO DE VERANO.

Sobre la charca infinita
un grillo con palos
da un concierto de violín.
Y al atardecer
cuando se llena de silencio
el basurero del pueblo
mariposas vuelan
en la dulzura podredumbre
del cielo rojo azul lejano.
Anida el rayo detrás de tus ojos.
Detrás de los serafines canta un gallo.
Y dentro tuyo el jardín despierta,
despierta en la charca
y en el basurero.
Y tu sombra infinita me arropa.
Vengo DESNUDO de tus hilos.
Correteado por peces eléctricos.
Y en las aguas nos besamos.
Cargo un lirio en mi solapa.
Y tú los amaneceres colgados
en la luna de septiembre.
El grillo y la mariposa
nos saludan vestidos
de polvareda...
Somos tierra imantada
en el solsticio enjambrado
de este largo verano
sin ti.
Sin mí.


Rafael Deliso Guerra
6 de abril 2021

URUGUAY.

 


lunes, 15 de febrero de 2021

CRÓNICA DE UN RÍO. RÍO ARIGUANABO.





CRÓNICA DE UN RÍO
RÍO ARIGUANABO.

Al sur, 15 kilómetros <La Habana>
San Antonio de los Baños.
Lugar del Humor y de otrora plantaciones
de tabaco a su alrededor.
Cortada en dos por el río,
viaja éste de norte a sur.
Ciudad cuyo nombre
refleja lo que fue.
Sus orillas acantonadas de aguas cristalinas.
De mayor caudal <ab initio>
y de visitantes
al nado y a la pesca
Hoy un leve y distante recuerdo.
La naciente del río
a un brazo de 11 kilómetros al norte.
Brotando de manantiales
y de ojos de agua
de la Laguna ARIGUANABO.
Nacido de un desgaste telúrico
y de una falla geológica.
El ARIGUANABO va serpenteando
con su andar sereno y misterioso,
atravesando curvas del pueblo de San
Antonio y sorprendentemente desaparece
siendo tragado por la Cueva del Sumidero
para luego aparecer nuevamente
después de un recorrido de 20 kilómetros
en playa Cajío.
Por debajo
en las Cuevas de Eustaquio
y Homobono, aflora vestido de bata de hojas
de mar.
Es la magia telúrica
el río vuela subterráneo como halcón
en el cielo de la tierra hacia el mar.
Corre con alas impregnado de cielo
de extrañas aves.
Con los olores de conquistas.
Y de voces regadas de indígenas en sus muros.
Y de vestidos de lujo.
Un artista plástico pintó
y escribió con esencia en un borde del canal :
<<El río se lleva las almendras, hasta el último rincón, hasta donde se guarda tímido bajo el corazón de las piedras>>

II
Crónicas y leyenda de la Cueva del
Sumidero.

En el contexto de los primeros pobladores
que ocuparon por derecho el lugar
de la cueva.
La Ceiba y la Palma real florecían en la entrada
sobre su techo primaveral.
Un día de fuerte aguacero cayó sobre la Palma
un voraz e ígneo rayo que la destruyó y la indefensa Ceiba muy herida se derrumbó
sobre la entrada de la cueva.
En los años de 1877 fue la Ceiba resembrada y en su honor grandes alegrías y fiestas populares
<pero la palma no se restauró ya que era considerada por los españoles como símbolo de cubanía e independencia>

Leyenda.

Se dice en narraciones orales antiguas que muchas personas a lo largo de los años, han sido devoradas por un extraño dragón de agua en la entrada de la cueva cuando aparecen los ciclones, las inundaciones y las crecidas del río.
Son leyendas que corren. Lo cierto es que muchas personas han desaparecido en la cueva por causas misteriosas.

Rafael Deliso Guerra
15 de febrero 2021
Uruguay


http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/"><img alt="Licencia Creative Commons" style="border-width:0" src="https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png" /></a><br /><span xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="http://purl.org/dc/dcmitype/Text" property="dct:title" rel="dct:type">CRÓNICA DE UN RÍO. RÍO ARIGUANABO </span> por <a xmlns:cc="http://creativecommons.org/ns#" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/cronica-de-un-rio-rio-ariguanabo.html?m=0" property="cc:attributionName" rel="cc:attributionURL">Rafael Deliso. </a> se distribuye bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional</a>.<br />Basada en una obra en <a xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/cronica-de-un-rio-rio-ariguanabo.html?m=0" rel="dct:source">https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/cronica-de-un-rio-rio-ariguanabo.html?m=0</a>.

sábado, 13 de febrero de 2021

DESDE UN LUGAR DE ÁFRICA.

 


 Señor.

he cruzado este desierto
y rosas no he visto
y espinas he sentido del viento
perforar mis pies.
Hazme saber hacia dónde ir.
Que en mis ojos
tus ojos lleven la dirección.
Tengo sed.
Y hambre de tu cuerpo mi Dios.
Pan y manantiales
fluyendo hacia mi  cuerpo cansado.
Sigo tu ruta
el mapa en mis pasos.
Eres el génesis
y soy el éxodo
donde tus mieles
conducen mis abejas
a tus panales.

Rafael Deliso Guerra.
Uruguay 2020
Lunes 10 de febrero

<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/"><img alt="Licencia Creative Commons" style="border-width:0" src="https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png" /></a><br /><span xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="http://purl.org/dc/dcmitype/Text" property="dct:title" rel="dct:type">Desde un lugar de África </span> por <a xmlns:cc="http://creativecommons.org/ns#" href="visitantes lo sepan! <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/"><img alt="Licencia Creative Commons" style="border-width:0" src="https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png" /></a><br /><span xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="http://purl.org/dc/dcmitype/Text" property="dct:title" rel="dct:type">DESDE UN LUGAR DE ÁFRICA </span> por <a xmlns:cc="http://creativecommons.org/ns#" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/desde-un-lugar-de-africa.html?m=1" property="cc:attributionName" rel="cc:attributionURL">Rafael Deliso </a> se distribuye bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional</a>.<br />Basada en una obra en <a xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/desde-un-lugar-de-africa.html?m=1" rel="dct:source">https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/desde-un-lugar-de-africa.html?m=1</a>" property="cc:attributionName" rel="cc:attributionURL">Rafael Deliso </a> se distribuye bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional</a>.<br />Basada en una obra en <a xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="visitantes lo sepan! <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/"><img alt="Licencia Creative Commons" style="border-width:0" src="https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png" /></a><br /><span xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="http://purl.org/dc/dcmitype/Text" property="dct:title" rel="dct:type">DESDE UN LUGAR DE ÁFRICA </span> por <a xmlns:cc="http://creativecommons.org/ns#" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/desde-un-lugar-de-africa.html?m=1" property="cc:attributionName" rel="cc:attributionURL">Rafael Deliso </a> se distribuye bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional</a>.<br />Basada en una obra en <a xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/desde-un-lugar-de-africa.html?m=1" rel="dct:source">https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/desde-un-lugar-de-africa.html?m=1</a>" rel="dct:source">visitantes lo sepan! <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/"><img alt="Licencia Creative Commons" style="border-width:0" src="https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png" /></a><br /><span xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="http://purl.org/dc/dcmitype/Text" property="dct:title" rel="dct:type">DESDE UN LUGAR DE ÁFRICA </span> por <a xmlns:cc="http://creativecommons.org/ns#" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/desde-un-lugar-de-africa.html?m=1" property="cc:attributionName" rel="cc:attributionURL">Rafael Deliso </a> se distribuye bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional</a>.<br />Basada en una obra en <a xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/desde-un-lugar-de-africa.html?m=1" rel="dct:source">https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/desde-un-lugar-de-africa.html?m=1</a></a>.


LA CASA EMBRUJADA.




LA CASA EMBRUJADA.

Sobre muertos y aparecidos se han escritos muchas cosas, quizás verosímiles o tal vez inverosímiles . Lo que les relataré sucedió por allá en 1962. Es una historia real pues la viví.
Me llamo Juan de Los Ríos y nací en una ciudad centro norte costera de mi país. Era una ciudad pujante que se abría con ganas de desplazar a las otras ciudades. Su desarrollo industrial aunado al progreso de sus gentes le abría un camino prometedor.
Llegué a aquella casa plantada sobre un arrozal a los seis años. Era de tablas y madera. Era la casa de mi ciudad donde apenas Tomasso Giovanni quién la compró vivió poco tiempo para  luego vendérsela a mi padre.
Fue esa tarde, unas de tantas, cuando mi madre habló con doña Flor, pues las vi muy cerca platicando de un viaje. Pero aquella tarde era distinta. Recuerdo que un ave de extraño canto empezó a cantar en un árbol no muy lejos de allí.
Concertaron entonces sobre esos planes ese día viernes y el lunes de aquel mes de enero nos dejaron en casa de doña Flor.
Relataré mi vivencia pues la versión de mi hermana quizás sea similar o distinta a la mía.
Nos metieron en casa de doña Flor Galíndez y recuerdo que la cama estaba contigua a la cocina. Dicen que las brujas no existen o que los duendes aparecen en los cuartos tocando tus objetos o tu cama.
Sobre el suelo habían varias velas prendidas.
Iluminaban parte de la cocina y el cuarto.
Desde mi cama miraba la luz. Eran como las doce de la noche. Y no podía dormir.
Y de pronto estaba allí. Suspendida sobre el suelo y pegada rígida o mejor decirlo ingrávida a la pared. EL ESPANTO.
Vestía un largo vestido de lino azul y larga cabellera.
Al principio no me asusté por verla de alguna manera de rostro hermoso. Luego al voltearme a ver a mi hermana, fue mi susto y asombro mayor y grité. Grité muy fuerte porque era una calavera.
Era hueso su rostro y se veía fantasmal.
Aquella noche fue interminable.
Nunca más pude dormir tranquilo.
Y desde ese día siento que sale de noche y me habla.
Las velas se encienden y se apagan solas.
Y se siente un lloro desde la soledad de aquella casa abandonada.
Y una mujer camina sola sobre el árbol de mango donde una luz se ve encendida y se apaga sola.
Y siento desfallecer en el recuerdo de esos días.
Recuerdos que no quiero recordar más.

Rafael Deliso Guerra.
Febrero 2021
Uruguay

Licencia de Creative Commons

<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/"><img alt="Licencia de Creative Commons" style="border-width:0" src="https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png" /></a><br /><span xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="http://purl.org/dc/dcmitype/Text" property="dct:title" rel="dct:type">LA CASA EMBRUJADA.</span> by <a xmlns:cc="http://creativecommons.org/ns#" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/la-casa-embrujada.html" property="cc:attributionName" rel="cc:attributionURL">Rafael Deliso</a> is licensed under a <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional License</a>.<br />Creado a partir de la obra en <a xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/la-casa-embrujada.html" rel="dct:source">https://ubunturamade.blogspot.com/2021/02/la-casa-embrujada.html</a>.


SOBRE LA ARENA DEL MAR. L



SOBRE LA ARENA DEL MAR.
(BITÁCORA DEL PRIMER VIAJE)
RELATO

Sobre la arena del mar  había improvisado mi barcaza. Era junio y el sol se hundía siendo impregnado  por voraces serpientes ígneas. Pensé en atravesar un mar de dudas y sortilegios. Era una decisión tomada. O ir contra la corriente o hundirme en  la incertidumbre. La noche anterior el cielo se había fundido de relámpagos y una parte de la tierra era arrasada por el fuego de flechas envenenadas del mismo volcán de fuego. Fue una interminable noche de víspera. No podía echarme para atrás. O atravesaba ese mar inhóspito o iba a ser devorado por los relámpagos o por el mismo fuego del volcán.
Para ir a verla era un largo camino. Difícil decisión la mía.
Me miré por el ojo de la aguja de ese atardecer y de ese sol  naranja y zarpé. Era Junio 14. Miré el reloj y eran las seis menos quince. Me hice la señal de la cruz y emprendí el vuelo.
Atrás había dejado sueños y esperanzas para empezar nuevos sueños y esperanzas. Apenas la vida se había detenido sobre mis manos y empuñé fuerte el timón.
El corazón me latía más fuertemente y comenzaba mi historia y una nueva etapa por descubrir y desnudar.

Rafael Deliso Guerra
13 de febrero 2021
Uruguay
 


Licencia Creative Commons

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domingo, 31 de enero de 2021

SÁBADO 30 DE EENERO



SÁBADO 30 DE ENERO.
BREVE RELATO.

 

 

Desde esta ventana observo la noche. Preparo mi bitácora de viaje. Es sábado 30 de enero de un año cualquiera fuera de la orbita terrestre.
Desde mi timón preparo mi largo viaje.
Es extraño pero nadie me acompaña en esta travesía. Algunos pájaros marinos estuvieron boicoteando mi salida. Otros como gaviotas y golondrinas quedaron en el recuerdo de la tarde.
Miro las estrellas en el manto nocturno.
Echo mis ojos en la inmensidad del mar a través de mi ventana. El barco lentamente surca las calladas olas del infinito enjambre de agua y peces que me acompañan en esta noche.
Un intrincado mensaje no codificable surge en la lentitud de ondas que llegan a mi radio.
Me echo sobre la madera de la ventana.
Respiro profundamente. Aflora una pertinaz lágrima en forma de rocío entre los árboles.
Quizás una incipiente lluvia inesperada. A lo lejos un bostezo de la noche. Una dura  frialdad incontestable. Un sudor de cielos arrugados.
Luego echo mi cabeza para atrás. Miro el periódico del día. Acobardo mis pies en las chancletas abiertas. Doy un giro de 360 grados.
Vuelvo a mi primera posición.
Recojo las monedas que se me han caído.
Me echo aire con el periódico. Cierro el libro.
Dejo que el barco navegue solo.
Me espera el primer puerto griego. Allí compraré especies y aceitunas. Algún aceite para frotar mi artritis.
Y desde la ventana pensaré en su nombre y dejaré la rosa sin espina que esta tarde corté en el rosal para ella.
Tal vez sea tarde para su regreso.

Rafael Deliso Guerra
30 de enero 2021
Uruguay.


domingo, 24 de enero de 2021

DESCONOCIDA.




De pie quedé.
Sobre el crucifijo cinco letras.
De frente la flor me miraba.
Desangró sus venas en la tierra.
El crepúsculo rompía sus telares en el cielo.
Nadie para sentir mis raíces
en la gravedad del día.



Rafael Deliso Guerra
24 de enero 2021
Uruguay

jueves, 3 de septiembre de 2020

UN TERO, SU GRAZNIDO Y LA ENSEÑANZA.


RELATO.

Un tero graznaba dando largos alaridos y presagiaba algo bajo el cielo gris y lluvioso de la mañana.
Era un  aviso.Una alarma larga y prolongada. Un acontecimiento por venir.
Margot se vistió de prisa y no le puso mucha atención al pájaro que pasaba por encima de su chimenea

Se puso el vestido rojo con círculos negros que había comprado en la capital y calzó sus fragantes sandalias de cuero cuyo regalo se lo había dado Rubén durante el cumpleaños de su madre. Salió disparada hacia el centro en su auto en dirección al supermercado a restaurar las vituallas de la semana.  En ruta hacia el supermercado se le pinchó la rueda derecha de su auto y no pudo continuar hasta donde se dirigía ir esa mañana.
Un sujeto extraño se le acercó y le dijo que sí la podía ayudar con la mala suerte que le  arrebató la cartera en el acto.
Recordó el momento que su esposo le había dicho que el sábado él la llevaría a hacer compras de los avíos que se necesitaban. Lloró de la rabia que alguien así se aprovechara de su dolor o momento difícil de su llanta y actuara de esa manera tan vil.
Sus gritos pusieron en alerta a la policía que no muy lejos de allí estaban de guardia y estos acordonaron la zona y radiaron la situación del robo, dando con el ladrón. El dinero había desaparecido de la cartera de Margot pero sus documentos estaban intactos.
El ladrón había tirado el dinero hacia sus compinches que lo esperaban más adelante antes que lo detuvieran.
Margot aún algo rabiosa y confundida pudo aprender una lección y era tener paciencia y estar conforme con lo que tenía en casa, total había suficiente en la alacena ,( algo que no era muy diestra en ese punto, "tener paciencia") .Debió esperar hasta el sábado porque aún tenía víveres para terminar la semana. Su llanta fue restaurada con otra que tenía en el auto y se dispuso regresar a casa. Su esposo vino de súbito al saber de lo sucedido y todo pasó de un susto y de un aprendizaje nuevo. Estar conforme con lo que tenía y no ir a comprar tan apresurado
El sábado estaba cerca.
En los oídos de Margot el pájaro seguía rasgando el cielo con su alarma.

Su aviso chocaba en sus tímpanos como una ola golpeante de resaca en esa mañana de invierno.
Fue una señal inequívoca.


Rafael Deliso Guerra
3 de septiembre de 2020
Uruguay. 

.
Licencia de Creative Commons
UN TERO, SU GRAZNIDO Y LA ENSEÑANZA. by Rafael Deliso is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional License.
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miércoles, 2 de septiembre de 2020

LA CARTA.

LA CARTA. RELATO. (Un instante de amor puro)

Se quedó casi toda la noche frente a la lámpara, debajo del brillo fluorescente y de la pálida luna esperando que se asomara a la ventana.
La noche se sentía honda y palpitante sobre el banco que sentado esperaba.
Tenía un ramo de flores cortadas de su jardín.
Esperaba tan solo que se asomara a la ventana.
El frío se hacía presente y rasantes gotas de rocío se deslizaban de las hojas del árbol donde se cubría de la lluvia tempranera.
Miraba de soslayo por si se asomaba. Era Rosa Rocío la mujer que amaba en el barrio.
No se le había declarado pero le demostraba con cortesía y buenos modales y atenciones cuando se presentaba la ocasión.
Ella aunque no lo había aceptado como tal era receptiva a sus atenciones y no le correspondía como él esperaba, no obstante, tampoco lo rechazaba.
Era cuestión de tiempo y él lo sabía. 
También conocía que Rosa Rocío había sufrido tantos desencantos y decepciones que era un poco cuesta arriba poder tener su amor de la noche a la mañana.
Esa noche Raúl se quedó hasta tarde y lo sorprendió una fuerte luz que venía de la ventana de Rocío, su corazón palpitó fuertemente y una nota escrita por ella dejó rodar por la ventana.
Decía :
"Raúl te he hecho esperar mucho y sé que me amas, ten paciencia que desde hace tiempo mi corazón ha latido por ti y nunca te lo he demostrado, y más bien he sido indiferente contigo.
Guarda las flores y ponlas en agua. Mañana hablaremos y ten fe que mi corazón te pertenece."
Con todo el amor tu Rocío.
Raúl tomo el papel perfumado con la fragancia de su amada y se lo guardó después de besarlo mucho.
La lámpara ardía con un nuevo fuego.
Y la luna se sumergía lentamente en el lago y bebía alguna poción mágica.
El corazón de Raúl palpitaba fuertemente y se le salía del pecho.
Se fue caminando poco a poco hacia su casa
y la luna lo seguía sigilosamente. 


Rafael Deliso Guerra
2 de septiembre 2020
Uruguay

 Licencia de Creative Commons
La Carta. by Rafael Deliso. is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://ubunturamade.blogspot.com/2020/09/la-carta.html.

lunes, 31 de agosto de 2020

OLAS Y ESPUMAS ROMPIENDO EN MI ORILLA.




Las olas fueron rompiendo sobre la orilla de la playa. 
Con bravura e ímpetu una a una. 
Las espumas del mar disolvían tu nombre de piedra marina y sílfide. 
Fuiste escalonando sobre viejas caracolas al paso de las gaviotas remolinadas en el azul cielo. 
Golpeaba la costa con mucha fuerza. 
Rompías los cristales de sales de rocío al amanecer. 
Un pedazo de carne sin latidos flotaba en la inmensidad del mar. 
Desprovisto de corazón y sin sentido.
Las olas seguían rompiendo sobre la orilla del mar y una voz ronca y trémula como una nota suspendida en fuga o quimérica sonata se oía dentro de las espumas del mar. 
Un sonido cóncavo se desprendía de una piedra azul turquesa que veía caer hasta la profundidad del golfo. 
Me fui lentamente hundiendo contigo.
Las náyades traían un perfume de rosa marina en sus pétalos ingrávidos. Con tu piel rosácea.
Desprendí mis manos y pies en el agua.
Saqué mis ojos de mis bolsillos. 
Puse mis lentes sobre un pececito. 
Entré desnudo al azul verdoso de tus ojos y fui disolviendo mis carnes en las tuyas. 
El mar embravecido rugía como león hambriento. 
Poco a poco fui tomando calma sobre el atardecer que moría entre verdes filamentos de algas en tus ojos.
La nada me absorbía.  
Un raro respiro de mar se sacudía en mi café esa mañana


Rafael8 Deliso Guerra. 
31 de agosto de 2020
Uruguay.

 Licencia de Creative Commons
OLAS Y ESPUMAS ROMPIENDO EN MI ORILLA. by Rafael Deliso is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://ubunturamade.blogspot.com/2020/08/olas-y-espumas-rompiendo-en-mi-orilla.html.

sábado, 29 de agosto de 2020

LEJANÍA





Micro relato.


Y los hombres miraban esa otra libertad detrás del armazón de hierro.Una libertad con azules alas y afelpado grisáceo que sobre la lejanía volaba y revoloteaba entre frondas y caía vertical en sus sueños como un almohadón dorado. La distancia parecía ascua y la verdad acuífero.
El silencio prolongado de sus manos encallaron en los puertos. Y las gaviotas llevaron el mensaje de no ataduras sobre su pico.

Rafael Deliso
29 de agosto 2020
Uruguay.

sábado, 1 de agosto de 2020

EL RICO Y EL MENDIGO.

EL RICO Y EL MENDIGO.
RELATO. 

Hubo un hombre que tenía  solamente mucho dinero. No tenía más nada ni a más nadie.Su dinero lo hacía poderoso y grande. Se jactaba todo el día de pavonear sus riquezas al salir el sol dentro y fuera de casa y fanfarronear a viva voz: ¡soy muy rico, soy muy rico! Su casa era de mármol incrustado en todas las paredes con piedras de lapislázuli para contactar con los espíritus guardianes sus pertenencias y no ser robadas, y en el  jardín un pavo real de oro macizo sobre una fontana de alabastro puro,el oro era  igual en sus baños, la piscina de material traído de la India, los muebles de Francia y un coche de oro y plata hecho en Italia por el mejor fabricante de autos. Sus riquezas eran incontables y su vida un lujo. Era un hombre muy rico. Podríamos decir el más rico del planeta tierra. Pero al canto del pájaro en el árbol, al paso del viento sobre las ramas y al espejo del rocío sobre la hierba. Al brote del sol entre las frondas, se sentía triste. Era un hombre sin riqueza interior.  

Pasa un mendigo cantando una dulce canción:   

Brotan las ramas del árbol   
de nada te sirve tu mármol.  
La, la, la   todo es vanidad.  

Llora el hombre rico
y al atardecer muere.  

Ese día en el cielo el hombre rico va a un fuego devorador. Su alma se quema lentamente. Grita por querer volver y repartir sus riquezas entre los pobres y desposeídos. De nada sirvieron sus riquezas. Y menos sus ruegos. Se quemó todo lo que acumuló en su corta vida.  

Se oye una canción:  
Las riquezas de nada sirven   
si vives solo para ellas.  
La, la, la   
se queman como centellas.
  

FIN DEL RELATO.   


Rafael Deliso Guerra 31 de julio de 2020 Uruguay. 
Todos los derechos, ®
 Licencia de Creative Commons
EL RICO Y EL MENDIGO. by Rafael Deliso. is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://ubunturamade.blogspot.com/2020/08/el-rico-y-el-mendigo.html.


miércoles, 29 de julio de 2020

CONOCER A LOS DELFINES.

CONOCER A LOS DELFINES.
RELATO.



Le había pedido a mi papá que me llevara a conocer a los delfines.
Eran mis vacaciones de agosto y estaba emocionado para visitar con ellos 'El Parque Nacional Mochima'.
Salimos de la isla de Margarita en Ferry hacia Puerto La Cruz y de allí nos trasladamos a Mochima.
Nos paramos en la entrada del pueblo de Mochima. En una venta de empanada desayunamos. Nunca había comido unas empanadas como en aquel negocio del pueblo.
Abordamos una pequeña embarcación en el muelle. Mi madre me tomó de la mano para subir al bote. Veía gaviotas picoteando el espejo del mar. Otras volaban dando giros como una ecuación aérea. Se oían griteríos de niños en la playa. Subimos a las 7:45 al bote.
Era una embarcación pequeña.
El sol se levantaba tibio sobre el horizonte. La barcaza se mecía con las olas del mar.
El cielo era muy azul. A través del cristalino sol las gaviotas hacían acrobacias en el cielo. Era todo un gimnasio de vuelo y aleteo. Íbamos cinco en la pequeña embarcación :mi padre José, María mi mamá, Eugenia mi hermanita, mi persona  y el hombre que conducía el bote. Con una música divina y celestial, los delfines se paseaban por el azul mar. Logré contabilizar hasta 20 delfines. Bailaban con un ritmo hipnótico. Se sumergían y afloraban desde la profundidad del océano con una belleza indescriptible y brotaban moviendo su dócil y tierna cabeza.
Algo mágico y maravilloso para mis doce años.
-Estás contento, Miguel, de verlos tan cerca. Me dijo mi padre.
-¿Te gusta tu regalo de vacaciones?
Mi madre veía el mar con éxtasis.
Le respondí con un ¡Sí!
El conductor del bote nos llevó a una exótica playa, de aguas cristalinas y color turquesa, arenas blancas. Comimos pescado fresco, recién frito en la orilla del mar. Parte de la tarde nos bañamos en esa playa. Al atardecer nos recogió el hombre y nos llevó de regreso.
Había cumplido mi sueño de conocer a los delfines en Mochima. 
Un delfín es como una cajita de música que alumbra el cielo con su perfume.
Esa frase que inventé la escribí en mi diario.

 

Rafael Deliso Guerra.
28 de julio de 2020
Urugua.   CONOCER A LOS DELFINES. 

RELATO.


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sábado, 18 de julio de 2020

MI HISTORIA. PRIMERA PARTE.



MI HISTORIA. PRIMERA PARTE.  RELATO.

Comenzaré diciendo que soy Arturo Córdoba, que nací en un pequeño país de Centroamérica, que a los doce años quedé huérfano de padres y que fui a la escuela hasta terminar la primaria. Que de chico tuve que lustrar zapatos y vender golosina para sobrevivir. Que nada me fue fácil y que me crió adolescente una señora del barrio a pedido de mi madre unos años antes de morir de cáncer. De mis otras ocupaciones vendí periódico en la calle junto a otro amigo de nombre Rubén que a decir verdad tuvo casi la misma suerte mía y perdió a sus padres en un accidente de tránsito pero a diferencia que Rubén vivía con su abuela ya bastante mayor y una hermanita que era menor que él y el cual Rubén tenía como derecho y obligación moral ayudarla ya que Doña Mercedes su abuela sufría de artrosis y deformación en todos sus huesos y esto le hacía difícil poder trabajar en la calle. Ella se sostenía de remendar ropa y planchar y con algunas contribuciones de la gente del barrio que eran solidaria con ella. Mi historia parecería muy inverosímil si no dijera que a los doce años me enamoré.  Era una persona mayor y con largos cabellos negros y unos ojos azabaches y mirada muy dulce. Era mi maestra. Leticia o mejor dicho la maestra Leticia era un encanto de mujer y de profunda psicología. Sabía por lo que pasaba y muchas veces me dejaba algunas golosinas en mi mochila. Venía a la hora del recreo y sabiendo que yo dejaba mi mochila sobre el pupitre, furtivamente dejaba colar con sus delicadas y frágiles manos algunos caramelos y chocolates. Jamás me atendió mal en sus horas de clases y nunca tuvo palabras de reproche  a mis momentos  de verme taciturno e introvertido dentro de mi cáscara en sus horas  clases. Debo hacer un paréntesis porque ya de 40 años y estando en Zacapa de un viaje que tuve que realizar por motivos de trabajo, me enteré de la muerte de mi maestra.  Fui al cementerio y lloré toda aquella tarde.  El cielo parecía una larga tela bermeja donde esporádicas nubes negras viajaban lentamente.  Después de la muerte de mis padres, nunca lloré tanto por alguien. Dejé flores sobre aquella lápida y mis lágrimas de rodillas sobre la tierra de aquel Camposanto.
(Continúa) 





Rafael Deliso Guerra
18 de julio 2020
Uruguay



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viernes, 17 de julio de 2020

HAIKU


I

El hacha apunta. 
El verano está cerca. 
Caen las flores. 


II

Despierta el alba 
los diamantes en la flor 
bostezan de sol.


III

Pasan gaviotas.
El cielo del invierno 
nubla mis ojos. 


IV

Verano largo
sombras desparramadas 
se agrieta el día.



V

Las verónicas
en la florida estación 
subliminales

VI

Un paso borra
los caminos andados. 
El viento pasa. 


VII

Memoria mía 
cercada de recuerdos. 
Fragmentos rotos.


VIII

El aleteo 
de su voz mariposa 
forma un huracán. 

 IX

Sobre la nieve
su gélido corazón
distante al mío.

 X
 
Fría mañana
el negro cableado
canta el pájaro.  


 XI

La Primavera
trae recuerdos dulces
con su presencia.  


XII

Camino frágil
las rosas con espinas
hincan el alma.  


XIII

Gritan mil voces
saltan las emociones
al atardecer.




Rafael Deliso Guerra 
17 de julio 2020
Uruguay. 


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martes, 9 de junio de 2020

SOL DEL TRÓPICO.




Me gusta beberme el sol
cuando va muriendo
detrás de esas montañas.
Me gusta el sol del trópico.
Ese que quema la piel
y entra por la nariz
con su olor a sábanas limpias.
El sol es espumoso
como una media jarra.
Tiene claridad de verdad.
Habla y tiene la voz de los
ríos suaves con sus juncos
y sus piedras pulidas.
Amo este sol del atardecer.
Es quieto y oloroso.
Diáfano y se escurre
entre frondas quietas.
Cura un trozo de mí.
Me hace sacudir su luz y
desempolva estos rincones con
sus manos.
Amo este sol de la tarde,
de este sábado silencioso...
Y me bebo el sol
a cucharadas como un remedio
saludable entre las orquídeas
de las altas montañas
de Naguanagua.



Rafael Deliso.
29/04/2017

martes, 26 de mayo de 2020

Sarisariñama y sus verdes ojos. (crónica de un viajero)



Sarisariñama y sus verdes ojos.
(crónica de un viajero) 

En el macizo de Java-Sarisariñama
en las gigantescas cavidades
sobre 2300 metros de altura
emerge la majestuosa cavidad
de nombre
Sarisariñama.
La meseta verde
incólume a los tiempos,
aislada de todos
y misteriosa.
Tránsito inexplorado
con especies de vida animal
y vegetal
de un ecosistema primigenio
del planeta virgen.
El tepuy Sarisariñama
en el extremo sur-oeste
del estado Bolívar, Venezuela.
Meseta extensa y plana
cuyas paredes en dimensiones
verticales y escabrosas en su superficie
de largo mirando al cielo,
forma una exuberante vegetación
de un verdor insuperable.
La Gran Sabana venezolana
su habitación.
Cobija y protege este agujero
verde y profundo,
misterioso "ab origine",
considerado el lugar más antiguo
del planeta.
"Ab initio" sus simas
se formaron de las explosiones
de estratos de areniscas
y de grandes ríos subterráneos
que oclosionaron sus elementos.
Esa Arca monumental conserva
las especies aún desconocidas
del planeta Tierra.
Tal vez su mundo sea el mundo
verdadero que un Julio Verne quiso conocer.
Y allí como Monumento prístino
su instrumento suene diáfano
en los acantilados vegetales
de sus paredes abruptas
y verticales,
donde la vida no se extingue
sino que respira por esos agujeros
verdes como grandes ojos,
iluminados por el sol
y el brillo de las estrellas
en las noches de luna llena de Venezuela.

25 de mayo 2020
Rafael Deliso Guerra
Uruguay.

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